Hedy Lamarr , la osadía de inventar el WIFI
Mujer osada al extremo, gracias a ella, hoy es posible que yo escriba este blog, que nos conectemos tan fácilmente, que estemos llenas de nuevas oportunidades!

Todos conocemos a Mark Zuckerberg, creador de Facebook y hoy Ceo de Meta ( que incluye Instagram y Whastapp , entre otras innovaciones tecnológicas). También admiramos a Bill Gates, creador del sistema operativo Windows o al increíble Steve Jobs, creador del Iphone y las innovaciones de Apple.
Pero para que estos tres admirables inventores pudieran desarrollar y tener éxito, hubo un invento previo, y una inventora de la que poco hablamos hoy en día.
Y sí, una mujer con osadía: Hedy Lamarr, inventora del sistema de comunicaciones denominado “técnica de transmisión en el espectro ensanchado” en el que se basan todas las tecnologías inalámbricas de que disponemos en la actualidad. Sí, la base sobre la que se desarrolló el WIFI.
Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida como Hedy Lamarr fue una actriz de cine, ingeniera de telecomunicaciones e inventora austriaca
Hedy Lamarr presentó en 1941 “Sistema de comunicación secreta” la solicitud de patente de lo que hoy conocemos como wifi. Este sistema de comunicaciones estaba basado en las 88 teclas de un piano y era capaz de evitar las escuchas del enemigo.
Hedy Lamarr nació en Viena en 1914 y ha pasado de ser reconocida como la “mujer más bella de la historia del cine” a la precursora de la tecnología que se usa hoy en día en las comunicaciones inalámbricas de los móviles, GPS y wifi.
Como actriz hizo historia en 1932 con la película Éxtasis, convirtiéndose en la primera vez que aparecía una mujer completamente desnuda durante un orgasmo. ( O sea, si estamos hablando de mujeres osadas, ella lo era en todo sentido, sin dudas!)
Este hecho fue un tremendo escándalo sexual y se prohibió su proyección en las salas de cine. Sin embargo, no todo el mundo reaccionó de la misma manera y el magnate alemánde una empresa armamentística solicitó permiso al padre de Lamarr para cortejarla y posteriormente casarse con ella.
Vivía rodeada de lujo en el famoso castillo de Salzburgo pero era una esclava que no podía hacer nada sin la autorización de Mandl, su esposo. Hastiada del vacío insoportable en el que se había convertido su vida, retomó la carrera de ingeniería. En todas las reuniones a las que asistía con su marido aprovechaba para recopilar información sobre las características de la última tecnología armamentística nazi.
Harta de su vida de casada, los celos y la opresión de su marido, Hedy Lamarr huyó a Estados Unidos (escapó por la ventana de los baños de un restaurante y huyó en automóvil hacia Paris, luego Inglaterra y luego embarcó hacia América). No llevó más ropa que la puesta (y algunas joyas para sustentarse). En Estados Unidos protagonizó diversas películas. ( Las mujeres no lloran, las mujeres facturan, diría hoy Shakira)
Hedy conocía de cerca las prácticas de gobierno de Hitler y alimentaba un profundo rencor hacia los nazis. Preocupada por la guerra que se estaba viviendo y por la posible invasión a Gran Bretaña, Lamarr ofreció su trabajo al National Inventos Council. A pesar de su rechazo, no cesó en su intento de aportar sus conocimientos al área de las comunicaciones.
Así, ideó un sistema que transmitía mensajes fraccionados en pequeñas partes, cada una de las cuales se transmitiría secuencialmente cambiando de frecuencia cada vez, siguiendo un patrón pseudoaleatorio. De esta forma, los tiempos de transmisión en cada frecuencia eran tan cortos y estaban espaciados de forma tan irregular que era prácticamente imposible recomponer el mensaje si no se conocía el código de cambio de canales.
Hedy podía diseñar y construir los aparatos, pero necesitaba ayuda en el tema de la sincronización. El destino le llevó a conocer al pianista y compositor norteamericano, George Antheil, con quien trabajó intensamente.
Emplearon dos pianolas y codificaron los saltos de frecuencia de acuerdo con los taladros longitudinales efectuados en la banda de papel, como en una pianola común. La secuencia de los saltos solo la conocía quien tenía la clave, lo que aseguraba el secreto de la comunicación.
Registro de la patente del wifi
En junio de 1941 Hedy Lamarr, inventora del wifi, presentó al registro la solicitud de patente de este “Sistema de comunicación secreta”, que le fue concedida en agosto de 1942. Por aquel entonces, Hedy Lamarr estaba casada y firmó dicho registro con el apellido de su marido, Markey.
Por esta patente, a Hedy Lamarr no le ingresó ni un solo centavo y los reconocimientos como inventora tardaron en llegar. En 1997 le concedieron el Pioner Award y el Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award y en 1998 la Asociación Austriaca de Inventores y Titulares de Patentes le concedió la medalla Viktor Kaplan. Desde 2005 su cumpleaños, el 9 de noviembre, está señalado como el Día del Inventor en los países de habla germana.

Hedy Lamarr, una mujer que vivió en una época en la que se le reconocía por hacer campañas publicitarias utilizando su imagen o mejor dicho sus besos, pero no por haber desarrollado la teoría del precursor del wifi.
Mujer osada al extremo, gracias a ella, hoy es posible que yo escriba este blog, que nos conectemos tan fácilmente, que estemos llenas de nuevas oportunidades! Gracias Hedy!!
Si quieres conocer más sobre esta mujer increíble, te dejo un enlace https://mujeresconciencia.com/2015/11/30/hedy-lamarr-la-inventora/
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